La Secretaría de Salud de Edomex definió los protocolos a seguir para el manejo de fallecidos por Covid-19.

Ingrid Mañon
Para evitar la propagación de contagios por Covid-19 entre el personal de funerarias y familiares de fallecidos por esta enfermedad, la Secretaría de Salud del Estado de México definió los protocolos a seguir para el manejo de los restos.
- Para quienes fallecieron por Covid-19 durante la fase tres de la emergencia, no podrán realizar algún proceso de velación.
- El cuerpo deberá enterrarse o cremarse lo más pronto posible.
- Queda prohibida la incineración de los cuerpos no identificados o identificados no reclamados.
Para evitar la propagación de contagios por Covid-19 entre el personal de funerarias y familiares de fallecidos por esta enfermedad, la Secretaría de Salud del Estado de México definió los protocolos a seguir para el manejo de los restos, entre los que destaca que en la entidad no se permiten funerales, aunque si un familiar desea ver el cuerpo puede hacerlo siempre que cumpla con la higiene de manos y evitar tocar o besar al fallecido.
La Comisión para la Protección Contra Riesgos Sanitarios Mexicanos (COPRISEM) informó que los protocolos a seguir son los establecidos en los “Lineamientos de Manejo General y Masivo de Cadáveres por Covid-19 (SARS-CoV-2) en México”, emitidos por la Secretaría de Salud Federal.
Dichos lineamientos plantean que el personal de los servicios funerarios, quienes son los primeros en recibir el cuerpo a su salida de los centros hospitalarios, deben seguir medidas de protección e higiene, contar con equipo que incluya bata desechable de manga larga, mascarilla, guantes, anteojos protectores (goggles) y botas.
Para el traslado del cuerpo indican que debe introducirse en una bolsa mortuoria y con ella ingresar el cuerpo al féretro, las bolsas deben eliminarse como residuos infecciosos, junto con los féretros que no se deberán de reutilizar bajo ninguna circunstancia.
“Tras la correcta introducción del cadáver y desinfección de la bolsa para traslado, la manipulación exterior de ésta o del ataúd que la contenga no provoca riesgo”, indican los lineamientos.
Para quienes fallecieron por Covid-19 durante la fase tres de la emergencia, no podrán realizar algún proceso de velación, además, el protocolo no recomienda el embalsamamiento, sugiere ser sensibles con la familia y si un familiar desea ver el cuerpo puede hacerlo siempre que cumplan con la higiene de manos,
evitar tocar o besar al fallecido.
También indica que el cuerpo deberá enterrarse o cremarse lo más pronto posible, según los deseos de los familiares. Asimismo estipulan que queda prohibida la incineración de los cuerpos no identificados o identificados no reclamados.
“En el caso de cuerpos sospechosos o confirmados de Covid-19 que sean inhumados no se podrá realizar exhumación de cuerpos antes de 180 días a partir de la fecha en que se haya inhumado”, estipulan.
Sobre el manejo masivo de los cuerpos, los lineamientos indican que se deberá evitar la potencial saturación de los sistemas de manejo de cadáveres, mediante estrategias de gestión administrativa para acelerar la emisión del certificado de defunción y envío del cuerpo a su destino final.
Respecto al deceso en casa u otros sitios se deberá coordinar con las fiscalía del estado o funerarias que cuenten con médico legista, para que se asigne a un equipo para establecer las posibles causas de muerte y en caso de que se sospeche que la muerte ocurrió por enfermedad respiratoria, el equipo de respuesta deberá seguir las precauciones de contacto.
Asimismo, los cuerpos que provengan de vía pública deben contar con etiquetas con los datos de la persona fallecida, el sitio donde se recupera el cadáver y la hora con el fin de contar con un registro que permita la identificación de los fallecidos por parte de los familiares o a través de otros mecanismos de identificación como huellas digitales y pruebas genéticas.
