Opinión

Las circunstancias … mandan

Cambio climático en el día a día

Por: Boghar González y González

Incremento de precios

Plagas

Problema de todos

La naturaleza nos pone nuevos retos, y los efectos del cambio climático los estamos sintiendo. Lo que veíamos lejano en conferencias internacionales, algunos reportajes y programas en las televisoras, artículos científicos, etc., ya lo tenemos en nuestro día a día.

Altas temperaturas, falta de lluvias, problemas en el abasto de agua potable; estamos dándonos cuenta de que los efectos tienen múltiples expresiones: incremento de precios de frutas y verduras, más gasto en energía eléctrica porque necesitamos ventiladores que en algunas regiones jamás habíamos utilizado por tener climas templados o una abundante vegetación.

Los tres niveles de gobierno empiezan a dar algunas recomendaciones. En las redes sociales hay algunos materiales para mitigar los efectos del cambio climático y/o contribuir a evitar el deterioro de los recursos naturales. Es muy necesario que nos informemos en fuentes confiables sobre cómo podemos contribuir de manera individual y en comunidad a revertir, en la medida de lo posible, el daño causado a nuestro ambiente.

La falta de lluvias en nuestra región está provocando el incremento en los costos de los alimentos en general. En algunos casos, vemos que se han alcanzado precios que consideramos inimaginables, pero también está inhibiendo la ganadería y acelerando el abandono de los campos de cultivo. ¿Estará en riesgo nuestra seguridad alimentaria?

Para dar un ejemplo adicional de efectos que observamos cada vez más constantes entre nuestros cercanos, las altas temperaturas descomponen los alimentos muy rápidamente y provocan enfermedades cada vez más agresivas, sobre todo en niños, personas de la tercera edad o gente con comorbilidades. Estas requieren tratamientos con especialistas y medicamentos de última generación que son muy costosos e implican un desbalance en la economía familiar.

Debemos tomar conciencia de que pertenecemos al mismo sistema que la naturaleza; no somos entes aislados. Lo que es bueno para el medio ambiente también es bueno para nosotros, y necesitamos retomar esos buenos hábitos. Aunque tardaron en llegar, los efectos como los mencionados y otros se empiezan a sentir.

Por tanto, hagamos pequeñas acciones con las que podemos empezar hoy mismo: reducir nuestros desechos orgánicos, separar los desechos inorgánicos y reciclar aquellos que nos compran por kilo (PET, cartón, papel, latas, vidrio), compartir nuestros vehículos o incrementar el uso de bicicletas o caminar pequeños trayectos al salir a la tienda o las tortillas –lo cual además beneficia nuestra salud–. No desperdiciar comida preparada o alimentos comprando solo lo justo.

Seamos más conscientes de las necesidades de nuestro planeta. No le importa el estatus que te da llegar con un café en un vaso desechable. Con solo utilizar un termo rellenable del color, capacidad y forma de tu preferencia, evitas que un envase de un solo uso ronde los campos de cultivo. Con ese simple hecho, es un impacto menos al medio ambiente. Asume el reto que nos pone la naturaleza, tratemos de aportar soluciones individuales y colectivas, que deben ser prioritarias para todos.

Comentarios y mentadas: boghar@hotmail.com

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