UNA DAMA

Dra. H.C. Diana Marines
Se ha quedado el tiempo atrás, ya no juego lo que antes me solía gustar. Salir con mis amigas de la escuela, peinarme con ligas de colores, brincar en la cama, jugar con mis muñecas… el tiempo ha pasado tan rápido que no sé en qué momento comencé a crecer.
Hoy, mis pensamientos han cambiado, observo a mí alrededor y nada me intimida, no envidio la figura de otra mujer pues, tuve mis mejores momentos que disfruté y en ocasiones no me sentía feliz por llamar la atención.
Mi cuerpo cambió o es quizá mi percepción, se transformó en el de una mujer hermosa, que se forma cada día en sabiduría y amor, una mujer que es madura y plena. Una Dama sin pretextos a la vida, al éxito, sin pena, prejuicios, miedos o limitantes.

Veo en los estragos de mi tiempo que las marcas de mi sonrisa ha dejado huella, mi piel ya no es tan lisa de tantos momentos que han marcado mi felicidad pero, también están las líneas de mi dolor, las lágrimas que me han enseñado que vivir esta vida no es fácil, las arrugas en mis ojos se han quedado para recordarme que soy una mujer que siente, que es vulnerable y que se arrepiente o añora.
He pasado por la mejor de las etapas para una mujer, el ser madre y eso me ha enseñado que debo seguir adelante, que el mejor ejemplo para ese pequeño ser es el arrojo que yo tenga en esta vida, sin importar lo que los demás digan.
A mis años, he tenido los mejores momentos que he podido disfrutar, el atardecer en una playa, las caricias de un gran amor, la dulzura de mi primer beso, el viaje largo para conocer mi lugar favorito e innumerables razones por la cual hoy me siento infinitamente feliz.
Cada amanecer elijo ser yo misma, no encajar a donde no pertenezco y no pretendo convivir con quien no aporta nada en mi vida, se perdonar pero me alejo de quien me lastima, no me engancho con habladurías, es tan corto el tiempo como para perderlo en mitote o ironías.
Dejé los celos de lado, reconozco que eso no era más que inseguridad en mi autoestima, no gusto de seguir a alguien para calmar la incertidumbre, hoy sé que quien me ame permanecerá en mi vida. He comprendido que ya no tengo tiempo para esperar por nada ni por nadie, que merezco amor a manos llenas empezando por el amor que yo me doy día con día. No reclamo la atención de quien quizá no me mira, porque sé que me tengo a mí y así valoro aún más a quien conmigo comparte su vida.
Asumo las consecuencias de mis acciones, no tengo miedo a equivocarme o disculparme si es necesario, no permito que nadie me señale o juzgue mi proceder he aprendido a respetarme y a cometer errores que solo yo puedo calificar.
Cada uno de mis logros, yo misma los aplaudo, los celebro y voy por más, no pretendo los aplausos ni las felicitaciones que a veces pueden ser muy falsas. No gusto de demostrar quién soy, con que lo sepa yo es suficiente.

Soy una Dama libre, respetuosa, amada y amorosa, feliz, amable, firme en mis decisiones, tierna en mis relaciones, se dar, apoyar, escuchar y entender que cuando se cierran ciclos son para no volver, me considero abundante, leal, fiel a mis sueños, soy tajante y divertida, soy amable, paciente y decidida.
Soy una Dama que sabe que mi lugar en esta vida no es más que yo decida y es por eso que vivo agradecida, aprendí a ser mi mejor amiga y eso es algo que me impulsa cada día, ser simplemente yo misma.