Este hombre es la primera persona que vuela al espacio sin revelar su identidad. No han tardado en averiguar quién es
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Seis personas viajaron ayer al espacio en el cohete suborbital de Blue Origin. Uno era Jesús Calleja, el primer presentador de televisión que cruza la línea de Kármán como parte del rodaje de un documental. En la misma nave volaban otras cinco personas. Cuatro de ellas, empresarios y ejecutivos millonarios que habían pagado por el vuelo. El sexto tripulante era una persona anónima. Era una persona anónima porque en Internet hay secretos difíciles de mantener.
Contexto. Ya van 52 personas que vuelan al espacio con Blue Origin desde que Jeff Bezos, el dueño de la empresa, estrenó el pequeño cohete New Shepard junto a su hermano Mark, la aviadora Wally Funk y el joven Oliver Daemen (la mujer más vieja, con 82 años, y el hombre más joven, con 18, en atravesar la frontera del espacio).
Teniendo en cuenta que apenas 719 personas han viajado más allá de los 100 kilómetros de altitud, los turistas espaciales de Blue Origin empiezan a ser multitud en el selecto club de personas que han ido al espacio.
Con sus vuelos para millonarios de apenas 10 minutos, el cohete New Shepard tiene un creciente historial de récords: el hombre más viejo (William Shatner), la primera mexicana (Katya Echazarreta), el primer portugués (Mário Ferreira), etc. Lo que no habían tenido hasta ahora era un pasajero anónimo.
El primer suborbinauta sin nombre. De las 719 personas que han volado al espacio hasta ahora, ninguna lo había hecho sin revelar su nombre. Lo sabe bien el astrofísico Jonathan McDowell, que mantiene una base de datos de todos los vuelos espaciales de la historia, empezando por Yuri Gagarin el 12 de abril de 1961, y Alan Shepard, en un vuelo suborbital, 23 días después.
Cuando McDowell fue a actualizar su base de datos con los tripulantes de la misión NS-30 de Blue Origin, decidió no conformarse con la incógnita del sexto viajero (la primera mancha del historial) y preguntó a sus seguidores (en un tuit ahora borrado) si podían averiguar quién era.
La mayoría de las respuestas reprochaban a McDowell haber usado su influencia para tratar de exponer a una persona que deseaba permanecer en el anonimato. Otros se preguntaron si podía ser el cámara de Jesús Calleja (pero ¿por qué ocultar su identidad, entonces?). Hasta que, finalmente, uno de los seguidores de McDowell averiguó quién era.
R. Wilson. Blue Origin había acatado diligentemente el deseo de su cliente. El viajero misterioso salía a cara descubierta en las fotos oficiales y los vídeos de la misión, pero en la web, en las redes sociales, en las notas de prensa, en la retransmisión del lanzamiento, Blue Origin solo mencionaba a los cinco primeros pasajeros con nombre y apellido, añadiendo: «y un sexto tripulante cuyo nombre no ha sido revelado».
Lo que no ayudó al hombre a preservar su identidad fue tener su inicial y su apellido bordados en el traje espacial: R. Wilson. Por muy común que sea el apellido Wilson, fue pista suficiente para que el youtuber francés UFOTINIK encontrara su nombre completo y una noticia sobre él en Internet.
Un criptomillonario australiano. Jesús Calleja mencionó en una entrevista que había hecho un amigo australiano en la misión. Tal vez se refiera a Russell Wilson, fundador de la plataforma de intercambio de criptomonedas CoinSpot, con sede en un modesto edificio de Melbourne.
Según un reportaje de 2023 del Daily Mail, Wilson lleva una vida discreta en los suburbios de la ciudad, a pesar de que se ha pagado a sí mismo 538 millones de dólares en dividendos. El reportaje incluye una foto del empresario, que ya entonces mantenía un perfil bajo y evitaba la atención pública, delegando apariciones mediáticas en sus ejecutivos mientras lideraba la empresa desde el anonimato y siguiendo estrictos protocolos de seguridad.
No logró mantener el anonimato entonces, y tampoco lo ha conseguido en su viaje al espacio. Pero los esfuerzos de McDowell por no dejar sin rellenar una entrada en su base de datos solo refuerzan la idea inicial de este artículo: los turistas espaciales están empezando a ser multitud en el selecto club de personas que han ido al espacio, así que cada vez veremos más excentricidades por encima de la línea de Kármán. Al fin y al cabo, los astronautas de carrera, los de las agencias espaciales, son funcionarios elegidos y formados hasta el extremo para una sola cosa: actuar según los protocolos y ser predecibles en cualquier situación.
Imágenes | Blue Origin