OpiniónUltimas Noticias
Análisis

Por: Tomás Flores Rosales
- Inercia , la peor aliada del PRI mexiquense.
- “Tránsfugas” , lo esperado por la clase política en el poder .
- “Devaluación” tricolor derrumba el mercado del poder rumbo al 15 de
septiembre próximo .
La inercia nunca ha sido buena aliada del PRI mexiquense, todos los ha perdido cuando acude a ella en comicios , como ocurrió en julio del 2000 y en junio del 2018, en la fecha primera la orden de Arturo Montiel , fue la de dejar hacer dejar pasar en lo que correspondió a la candidatura presidencial de Francisco Labastida Ochoa , después , Alfredo Del Mazo Maza, con José Antonio Meade , aplicó la misma fórmula , ambos aspirantes priistas a la primera magistratura del país fueron arrasados en las urnas.
Por eso la segunda orden de Del Mazo como gobernador en lo relativo a acudir a la inercia electoral el 4 de junio próximo llevará al mismo resultado , no hay otro escenario a 21 días de que termine la campaña de su correligionaria Alejandra Del Moral Vela y a 25 de la jornada de votaciones , fecha que se calcula en función de que la perdedora de la justa al cierre de las casillas reconocerá su derrota esa misma noche.
Determinación , esta última , que bien podría gestar un declive con dignidad y a la vez perfilar a las y los perdedores a mejores estadíos en julio del 2024 , cuando se renueve la titularidad del Ejecutivo federal , el Congreso de la Unión y cientos de legisladores locales y alcaldes en todo el país , escenario propicio para aplicar el principio de “ganancia de pescadores” , como ocurrió en 2018 , año comicial que si el bisoño partido político, MORENA, postulaba una vaca , ganaba .
En ese contexto muchos de los legisladores locales y presidentes municipales de todo el país accedieron al poder , sin siquiera imaginarlo , pues el historial de toda la vida de otros políticos anidados en partidos distintos a MORENA fueron derrotados por lo inimaginable de las postulaciones regionales como consecuencia de lo que se denominó “efecto peje” , en referencia a la estela comicial que produjo la candidatura de Andrés Manuel López Obrador .
Eso se reflejó , aunque fue difícil de aceptar , en tierras mexiquenses, prominentes priistas regionales y locales fueron “aplastados” en las urnas , aunado a ello la operación “inercia” animada desde Lerdo Poniente 300.
Por eso ahora complicado resulta comprender a algunas y algunos miembros de sectores sociales mexiquenses que el otrora poderoso PRI esté perfilado a perder la gubernatura, pero no así para la clase política tradicional del Estado de México toda que sabe y conoce las reglas no escritas y, entiende, a la vez :
a.- de pago de cuotas b.- de ajuste de cuentas c.- de deslealtades
d.- de venganzas , y
e.- de traiciones
Y una mezcolanza de todo eso irá creciendo en los 25 días próximos al interior de la estructura priista mexiquense, lo cual, a manera de rumor se expande ya desde las 72 horas próximas pasadas .
Seguramente Alejandra Del Moral y Alfredo Del Mazo Maza no ruborizarán frente a esta cotidianeidad de valores entendidos , de eso se han fraguado por más de 80 años los priistas mexiquenses y aguantarán la “estampida” desde su partido de aquellos y aquellas que observan horizontes en lo más cercano de Lerdo Poniente 300 y de Palacio Nacional , lo cierto es también , que hoy esas y esos “tránsfugas” están en extremo devaluadas y devaluados en el entendido que las y los que marcan la ventaja ganadora del primer domingo de junio próximo ya no los necesitan.